Diseño es Innovación

Concretamente diseño es lo referente a innovación. Según el diccionario de la RAE “innovación” viene del latín “innovatio” y significa: “acción o efecto de innovar”, es decir, “crear algo nuevo” y “diseño” viene del italiano “disegno” que significa “proyecto, plan que configura algo”.

Como diseñador pienso que la definición de diseño se puede explicar más. Diseñar no es poner un producto de moda, pues bien se sabe que la moda es pasajera, y para un diseñador es como que le dijeran que su trabajo va a ser destinado a ser etéreo. El diseño es un objeto o servicio que resuelve una necesidad concreta, que tiene una o varias funciones. Diseñar lleva dentro un proceso, es un proyecto porque se hace con una intención. Y esto quiere decir que es para algo que tiene un sentido. Por ello un diseñador se hace muchas preguntas: ¿Cómo? ¿Para qué? ¿Por qué?

El diseño es profundo, por ello cada producto o servicio que se cree debe tener un fundamento existencial. Se planea desde el principio (antes de su existencia), esa intención del servicio que se pretende dar con un producto.

Existen diferentes metodologías de diseño, hay diversos enfoques de la concepción de nuevos productos, formas de cómo trabajar, pasos a seguir, modos de proyectar. Una de estas se llama Diseño Participativo: y consiste en desarrollar el diseño dentro de la empresa, con sus integrantes, es decir, que ellos formen parte del proyecto. Esto es interesante, porque si son parte del proyecto serán del equipo de desarrollo y sentirán “este producto lo hice yo”. Serán parte activa del diseño, pondrán identificarse e ilusionarse con ese producto o servicio de la empresa.

El diseño participativo como su nombre lo indica es aquel en el que todos participan en el proceso. El método consiste en formar un equipo de innovación con las diferentes ramas de la empresa: gerencia, ingeniería, producción, ventas, compras, proveedores, transportistas,…, y generar el contenido entre todos. Involucra a representantes de cada sección de la compañía y de esta manera todos los colaboradores son parte importante DEL PROYECTO. Una consecuencia de esto es que la persona que está involucrada se auto-motiva y da lo mejor de sí.

Una de las ventajas más interesantes de esta metodología es que surgen mejores ideas y más completas al integrar todos los factores que intervienen en un proyecto: por ejemplo si contamos con el operario que ensambla nos dirá cómo será mejor ensamblar, o cuáles son sus límites y condiciones, así como se deben tomar las restricciones de fabricación según la materia prima y las máquinas. Lo importante aquí es tomar en cuenta a las personas, escuchar su opinión y con esas ideas hacer un producto mejor para cada una de las fases que tiene en su producción y en su uso.

Para innovar hay que tener en cuenta al usuario final, pero también a la persona que participa en cada punto de la existencia de un producto o servicio: pensar en el montaje, facilitar el transporte, que sea adecuado al punto de venta, también se debe adelantar a pensar en cómo se desmonta para su posible reparación, reciclaje o desecho. Es decir, también hay que tener en cuenta a todo usuario.